lunes, diciembre 19, 2016

State of matters.

as i meddled
with the matters of my heart
with the innards of my space
i touched you
and i applied pressure
to your hand and
saw you were crystalline
in beauty and
i thought you were tangible
and
real

but your inner
arrangement broke
and your molecules became freer
and freer
you started melting
melting into something else
something which
slipped
pass right
through me
non-viscuous
i could not make you stop
i could not make you
stay right here

and time told me i could not
see you anymore
and you vanished
yet i knew
you were floating there
in the distance
homogenuous to your surroundings
here
yet not here
everywhere but not with me

you fused into something else
something way beyond my reach
energy bursting through
your core
bursting away from
me.

jueves, diciembre 15, 2016

Sistema inercial.

Todos están al filo del balcón y yo estoy atrás de ellos. Me quitaron mi lugar en el barandal hace rato: una señora que me vio ocupado en distraerme está ahora ahí. Y al cederle mi lugar, cedí también mi permanencia en este mundo.
Ahora contemplo todo desde afuera, veo el sistema fuera del sistema y puedo hablar de él. Y escribo de él al estilo de la avanzadilla que avisa de las posiciones del enemigo.
Allá abajo es el última día de clases y yo estoy arriba. Abajo se convive y yo estoy arriba. Abajo hay motivos para celebrar. Y yo me hice para atrás.
La Navidad se vive allá abajo y yo estoy aquí atrás.

domingo, diciembre 11, 2016

Retorno.

Vuelvo a ti
como quien vuelve a ver a los viejos amigos
esos que se despiden
y vuelven
y dicen
hola
y correspondes
con otro
y el corazón se te llena.

Vuelvo a ti
como quien regresa a casa tras un largo
viaje
uno muy largo
uno largo que se llaman años
y meses y días
tocando tierra
luego de un rato en el mar.

Vuelvo a ti
como quien puntúa cada oración sin término
marcando el compás y cadencia
de
cada
letra
que no puede quedarse sola
sin haber servido
a un fin más grande.

Vuelvo a ti
como los perros que ladran las noches
donde las sábanas se ciernen sobre cuerpos
que se mutilan
mutuamente
dúctiles ellos
tenaces ellos
indestructibles.

Vuelvo a ti
como quien vuelve de nunca haberse ido.

viernes, mayo 01, 2015

Las nupcias de Ehécatl.

Aquél fue un gran día.
¡Los novios, los novios!
La familia se dispuso en torno
a una larga y estrecha mesa.
Manteles, platos, desayuno.
Y swoosh!
La primera víctima, el primer despeinado.
Un suspiro travieso hizo que
el cabello se transformara en bigotes
(¡pobrecitas damas!),
los manteles en paracaídas y
los platillos en manchas.
La lona soñaba con la bandera
y se esmeraba en soltarse para
encontrarse con el imponente pabellón
a tres calles.
Y el suspiro travieso asestaba cachetadas,
volcaba las mimosas,
reveló la calva del pobre juez,
al que tuvieron que hacer "casita"
(qué pena, no vaya a ser)
para estampar su rúbrica
en el papel que a ambos,
a los queridos novios,
los unía.

Y cuando se signó,
los aplausos llovieron;
las bendiciones,
también.
Conforme se acercó la noche,
el suspiro travieso ya sólo era un murmullo
que arrullaba el andar de los novios,
que acariciaba sus rostros conforme
sentían que
ante ellos
se abría una nueva puerta.
El viento se silenció
para dejarlos pasar.

domingo, marzo 01, 2015

Repetition.

So, I had you once in my arms.
Twice. Or was it thrice?
Can't recall.
And I remember your thought pulled me
through
and I was once
or thrice or twice
for a moment yours and sincere.
And now, where are you? I can't find
whatever is left of
the pristine eyes I twice
or thrice or once
used to know, that I engraved
on my heart for infinite days.
My hand is heavy, filled with
the touch
of a thrice, twice, once
upon a time between your arms
and your quietness
and your silent body
and your silent love.
And I wonder where did I
lose you.
And I wandered off, into the
once, twice, thrice
real moments,
the now memories of a lost love.

sábado, noviembre 15, 2014

La eternidad

"Tuya toda la vida..." 
Así le firmó una carta que escribió de su puño y letra. Acarició con la punta de los dedos la piel que escondía a su primer hijo, pequeño todavía, irreconocible quizá, pero en alma ya presente. O tal vez no, tal vez ella se enteró después, semanas más tarde, que el pequeño Sergio Alfonso existía. En aquel día de diciembre, el Sr. Contreras recibiría una carta, reflejo de un gran cariño que solía existir en un México forjado de otros tiempos. Espero le haya sacado una sonrisa. Yo, de menos, sonreí por él.
Cuesta trabajo imaginarla porque nunca la conocí.
Pero, al menos, algo me pertenece. Un pequeño rezago de amor, de un amor prometido para la eternidad.

lunes, agosto 04, 2014

Prometheus.

Where we went on forward,
through the vastness
of
space and time and timespace,
between the darkness
of
space, deep space, the deepest space.
We knew,
we didn't either,
so we went on forward,
where we would just find
where space streteches, and stretches,
and stretches forever
until we cannot even see what was, were, 
or have been.
But we went on forward.
But we went forth.
And so we are going.
Onwards, 
to take
what our God hid away,
like a childish child would,
for us to find.
Find on; onwards, we find.


miércoles, mayo 14, 2014

Un baccio.

Quizá, sí, se moría de nervios, pero limosneó valor y fue a verla. La llevó a un lugar donde el sol les apuntaba directamente en la cara, un miércoles por la mañana. Se le acercó y como Dios le dio a entender le plantó un beso. Ella no rechistó. Ella tuvo que irse y ya no se besaron más ese día.
Fue un beso bastante incómodo, pero no incómodo en un mal sentido. De la nada, tan rápido como para olvidarse de pensar, se besaron y quizá, sí, se rompieron mil y un barreras. Fue incómodo porque ni él ni mucho menos ella esperaban besarse.
Pero se besaron. 
Y al día siguiente, se besaron otra vez.
Quizá ya no se dejen de besar nunca. Dios quiera.

edit: Dios no quiso. Ja.

sábado, abril 19, 2014

Ocho patas para andar.

Él no lo recuerda, pero le dijeron que prefirió irse de casa con su madre porque había admitido, muy pequeño, que le atemorizaban las arañas. Hay, todavía, muchas en esa casa. Eso sí, recuerda que todo artrópodo menos los grillos y las hormigas le causaban pavor. Se enteró de este episodio cuando ya no les tenía miedo y sintió que él no había dicho cosa tan inverosímil; eran palabras muy ajenas a lo que él sentía.
Ahora, ve las arañas que insistentemente cuelgan del techo de su cuarto y cree que ya las quiere un poco. Sus razones tendrá. Aunque, mientras más lo piensa, otros motivos tiene para salir de ahí y buscar otro sitio, suyo y de ella.
¿Por qué? Por las arañas, aunque ellas mismas no lo sean.

lunes, marzo 24, 2014

Soñar que se está vivo.

-Tengo nervios, mamá; ¡en una fiesta de máscaras se conocieron Romeo y Julieta!
Era todavía un niño; no tenía mucho tiempo con catorce años encima y ya pedía vidas noveladas. Le fue fácil verlo con ternura. Un niño que no sabe qué es amar, pero que ya lo ansía.
Le extendió una sonrisa y lo llevó a la papelería. Veinte pesos, una antifaz negra, la emoción de su rostro. Lo dejó ir. Y él bajó del coche y se metió a esa casa.
Sabía que regresaría con las manos vacías. Así fue. Todavía le faltaba mucho por vivir.